El Radar del Sur
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Madre desesperada ruega ayuda


Elradardelsur.tv – 02/07/2018 Daiana Acevedo (20) el 22 de octubre del año pasado estaba fiscalizando en Florencio Varela, para Cambiemos en las elecciones legislativas. La joven sufrió un ACV hemorrágico, fue trasladada al hospital Mi Pueblo. Rosa, mamá de Dai dialogó con Cuatro medios y El Radar Comenzó hablando de forma pausada, serena, con el cansancio de la tristeza que lleva sobre sus hombros desde hace siete meses, con la angustia de sentir que están solos, que nadie los ve, que a nadie le importa su hija, ni su nieta, que son solos seres invisibles ante una sociedad cruel. “Daiana ese día estaba feliz, ella nos llevó a trabajar como fiscales para Cambiemos, nos decía a mi otra hija y a mí, debemos trabajar, ayudar, colaborar, poco a poco toda irá cambiando y estaremos mejor” … estaba radiante… Cuando fue a votar, alrededor de las 15hs, se descompenso, fue trasladada al hospital Mi Pueblo. Daiana sufrió un ACV hemorrágico Según los médicos tenía muerte cerebral, nos pedían que consideráramos donar los órganos. Recién la llevaron a terapia intensiva a las 23 hs. De Cambiemos el único que se acercó fue el concejal Maximiliano Bondarenko, quien gestionó y presionó, logrando que el lunes la trasladara al hospital el Cruce. Recién a las 9 de la mañana Daiana tuvo la atención correspondiente, durante un intervención quirúrgica le colocaron una válvula para drenar la sangre de su cerebro y aliviar la presión intracraneal , pero el daño ya estaba hecho. Pasamos seis meses en El Cruce El marido logró ponerla a cargo, ahora Dai tiene PAMI. Fue derivada al sanatorio del vidrio, luego a la clínica Santa clara, paso por infecciones interhospitalarias, neumonías, por lo cual otra vez terminó en terapia intensiva. Ahora esta internada en el sanatorio Ramón Cereijo, de la calle Lavalle en CABA. Necesitan ser enviada a un centro de rehabilitación, para recuperar algo de su vida. Daiana tiene una traqueotomía, un botón gástrico para recibir alimentación, y la válvula intracraneal que mantiene la presión de su cerebro estable. Cuando le hablo, ella aprieta mi mano. Cuando nombro a su hijita de cinco años, las lágrimas le corren por las mejillas… lo único que pido es que la envíen a un centro de rehabilitación, los médicos dicen que puede mejorar, debe tener esa oportunidad. Ella fue víctima de mala praxis, si hubiese sido atendida rápido, no tendría las secuelas que le quedaron.” ¿Nadie oye el grito desesperado de Daiana pidiendo ayuda? ¿Nadie puede hacer nada por ella? ¿Nadie puede dar una pequeña luz de esperanza para que logre mejorar solo un poco su vida…?