El Radar del Sur
Pronóstico de Tutiempo.net
Ezeiza : Vergüenza ajena

Granados enojado, le dijo a un militante pedazo de mogólico


Elradardelsur.tv – 12/12/2013

El ministro de Seguridad bonaerense se cruzó con un hombre que asistió a la jura de los nuevos concejales de Ezeiza y hasta lo desafió a pelear.

 La escena tuvo lugar en el Teatro Municipal de Ezeiza, Granados era el intendente de ese Partido, y ahora está en uso de licencia. Los acontecimientos se desarrollaron durante la jura de los nuevos concejales de ese Partido.

 Alejandro Granados actual ministro de Seguridad bonaerense atacó con insultos hacia un militante.

Granados se disponía a escuchar atentamente las palabras del presidente del Concejo Deliberante, Edgardo Amarilla.

Antes que empezar a hablar, alguien gritó "devuelvan la plata que se robaron". Amarilla, entonces, dijo: "Si siguen las agresiones, los hago retirar de la sala. Vinimos a una fiesta de la democracia. Cada uno de nosotros ha sido electo por el pueblo. El pueblo nos puso frente a este lugar. La persona que no esté de acuerdo, lo invito a retirarse".

No conforme con esas palabras, el ministro le sacó el micrófono y arremetió con graves insultos

"Al que dijo la estupidez no lo invito a retirarse. Lo invito a esperarlo ahí afuera. Al boludo ese lo espero ahí afuera, pedazo de mongólico. Párate, a ver, párate. El que dijo eso que se pare. A ver si tiene huevos de pararse. Ahí te voy a buscar".. Sacado porque desde el público alguien gritó "devuelvan la plata que se robaron", el funcionario se sacó y lo insultó.

En la mesa, además, estaba su esposa, Dulce Granados, que, tras la invitación a la pelea, se puso de pie y empezó a aplaudir a su esposo. Según trascendió, el hombre tuvo que ser retirado del lugar escoltado por efectivos policiales.

Luego emitió un comunicado y pidió disculpas diciendo "En un momento de enojo mis palabras estuvieron fuera de lugar y fueron ofensivas hacia quienes sufren algún tipo de enfermedad mental y jamás pudo haber sido esa mi intención".

Su comportamiento y el de su mujer no tienen ningún tipo de excusas.